El vínculo entre los grupos de trabajadores que se enfrentaron ayer en Rosario, en una disputa que terminó con un muerto, y la CGT sigue generando controversia. Esta mañana, Ariel Chávez, secretario adjunto de la seccional de la Asociación de Trabajadores de la Industria Láctea de la Argentina (Atilra), el gremio que protagonizó los gravísimos incidentes, intentó desvincular a Hugo Moyano, jefe de la central obrera, del violento enfrentamiento. "Moyano no tuvo nada que ver", afirmó el sindicalista en declaraciones a radio 10. Enseguida, reforzó la hipótesis, esgrimida por los gremialistas en las últimas horas respecto de que el enfrentamiento estuvo armado y que las autoridades habían sido advertidas sobre la posibilidad de que hubiera incidentes. "Lamentamos verdaderamente todo lo sucedido pero queremos dejar en claro que esto lo habíamos previsto por eso habíamos hecho la denuncia para evitarlo", señaló Chávez en declaraciones a radio 10. Consultado sobre las "responsabilidades" por el choque entre sindicalistas, no dudó en culpar a Héctor Ponce, jefe de Atilra a nivel nacional. "Las 800 personas que fueron ayer a enfrentarlos [a los trabajadores rosarinos] le responden", afirmó. Sobre la disputa, sostuvo que "es interna al gremio" y negó que el enfrentamiento tenga algo que ver con que unos pertenecen a la CGT y otros a la CTA. |